Volver al auto estacionado al sol y no poder tocar el volante: todos lo vivimos. Este parasol portátil evita que el interior se convierta en un horno.
Lo desplegás en segundos sobre el parabrisas y refleja el sol antes de que caliente el habitáculo: el tablero no se cuartea, el volante no quema y el auto arranca varios grados más fresco. Cuando termina el día, se pliega chico y vive en la puerta o el baúl.
En verano es de los accesorios más vendidos — y tu tapizado lo va a agradecer todo el año.
Hay 1 disponible: pedilo hoy y estacioná tranquilo. ¿Dudas por el tamaño? Escribinos.