Dejar la bici en la calle sin candado es regalarla. Esta linga con punta metálica es la forma más simple y económica de sumarle una barrera de seguridad.
Con 1 metro de largo alcanza para enlazar cuadro y rueda a un poste o bicicletero, y sus 440 gramos con punta de metal hacen que cortarla no sea nada fácil ni rápido. Los ladrones buscan lo fácil: una bici asegurada deja de ser blanco.
Es liviana para llevar enrollada y se asegura en segundos.
Cuesta muchísimo menos que una bici nueva: pedila hoy y estacioná tranquilo. ¿Dudas? Escribinos.